









Documento resultado de la mesa de debate sobre Diversidad y Cohesión Social del 28 de noviembre de 2018 en Madrid.
DIVERSIDAD Y COHESION SOCIAL
1.- Comentario inicial.
Eccos de Paz (Espacios de Construcción, Convivencia y Paz) es una organización social, educativa y sin ánimos de lucro que promueve procesos de cohesión para construir sociedades sostenibles, generando espacios que potencien las capacidades humanas y colectivas a través del ejercicio democrático y la participación activa de la ciudadanía, para la autogestión de sus conflictos y la contribución en el desarrollo sostenible de la paz.
Queremos ser una organización activa, flexible, referente, empática y cohesionada, que responda a las necesidades de la sociedad, para alcanzar el equilibrio y la cohesión social de su ciudadanía.
Uno de nuestros programas se llama “Eccos Temáticos” , el cual promueve el debate y discusión sobre aquellos temas que impactan la paz y la convivencia armónica en la sociedad, donde ciudadanía y técnicos/as profesionales se pueden sentar a debatir sus ideas, visiones y proponer acciones para enfrentar los desafíos que tenemos como individuos de una sociedad,
En esta oportunidad, presentamos el siguiente texto sobre DIVERSIDAD Y COHESIÓN SOCIAL , donde diversos técnicos y profesionales del ámbito social y jurídico debatieron y reflexionaron sobre esos temas. El mismo pretende ser un documento dinámico, abierto y vivo, por lo que invitamos a su lectura y posteriormente a debatir sobre los consensos y disensos que se pueden construir partiendo de ese contenido.
Igualmente, propuestas sobe cómo ampliarlo, así como también sobre su complementación son necesarios e importantes para la Organización Eccos de Paz .
2.- Diversidad.
Cuando hablamos de Diversidad, hacemos referencia a muchos ámbitos, a un término que supone hablar de la composición de la sociedad, de coexistencia de personas en distintos ámbitos, de distintas especies con sus características y cualidades.
La diversidad es un concepto muy amplio y general, expresa diferentes expresiones, distintas versiones de una misma realidad. Porque somos seres humanos, tenemos diferencias, que nos lleva a responder de forma distintas maneras al ejercer nuestra libertad, nuestro libre albedrío. Precisamente porque la realidad social está integrada por tantos elementos complejos todos, se requiere un mínimo de orden, y al procurar alcanzarlo terminamos etiquetándo, categorizando o calificando a cada persona en la sociedad.
La sociedad es como un conjunto de cajitas, todas diferentes, en donde cada una se integra a la otra a los fines de construir una sociedad, que podrá articularse positva o negativamente, según esa capacidad de comprender la diversidad como algo innato de nuestra condición de seres humanos y de la sociabilidad.
Al eitquetar, calificar, clasificar o simplemente intentar ordenar esas cajitas en la realidad social, a los fines de garantizar una mejor y mayor convivencia pacífica, el conflicto se convierte en un componente importante y permanente.
Porque hay distintos intereses, porque hay muchas formas de valorar la libertad individual y porque necesariamente el ser humano necesita vivir en comunidad, interactuar con otros y convivir, el conflicto se convierte en una posibilidad permanente, que puede agravar la convivencia o bien fortalecerla, según el manejo o tratamiento que se le de a ese conflicto.
El conflicto -per se- no es malo, pero tampoco debemos acostumbrarnos a vivir en el conflicto, más si entender, comprender que el mismo existe, siempre estará rondando la convivencia y que es fundamental identificar los elementos que lo generan para atenderlos y siempre procurar prevenirlo en aras del bien común.
La coexistencia supone la existencia de una sociedad caracterizada por la heterogeneidad, y en ella de manera cotidiana, histórica y tradicional el conflicto a estado presente en la evolución de esa heterogeneidad social. Es precisamente el conflicto el que ha impulsado los cambios sociales importantes.
La diversidad es también una riqueza, un valor importante que puede potenciarse para bien. En este sentido es importante preguntarse ¿Cómo promover que el mismo se pueda apreciar y percibir como una herramienta potenciable para el bien de la sociedad?
La respuesta pareciera estar en el modelo político que opera en la sociedad respectiva. La democracia, al igual que la diversidad, se presenta como un modelo que garantiza esa heterogeneidad de la sociedad y como un modelo, el mejor que se ha inventado hasta ahora, en el cual la diversidad es reconocida y garantizada por el Estado.
En democracia la Constitución se convierte en la referencia normativa para que el orden legal pueda desarrollar la diversidad como valor y principio sobre el cual se edifican las relaciones sociales y oportunidades de la ciudadanía en un marco de justicia, igualdad y solidaridad.
Pero la democracia y la diversidad tienen el mismo reto o desafío, cómo hacer para que los seres humanos asumamos el compromiso de defenderla y mantenerla, entendiendo y sensibilizando sobre el valor de las mismas en la convivencia pacífica y en la aspiración de toda sociedad de alcanzar un desarrollo óptimo.
La democracia, hasta ahora es una forma de gobierno que permite, en principio, que cada persona pueda vivir su diversidad en igualdad. Pero entendiendo que nadie vive aislado, que hay una convivencia natural en la sociedad, que nos lleva a una coexistencia, y que la misma puede ser agradable, armoniosa o por el contrario hostil, y entonces volvemos a encontrarnos con el conflicto como elemento.
En el ámbito de las políticas públicas, la diversidad no pareciera estar en la lista de prioridades de los dirigentes políticos que ocupan cargos de representación política.
Precisamente el Poder, los intereses económicos y políticos, la polarización de la sociedad que impacta la estrategia de comunicación política son amenazas permanentes para abordar la diversidad en la sociedad. En algunos casos pueden ser aliados favorables, pero siempre ocurre cuando hay un interés de propaganda o campaña.
Todas esas amenazas propician el miedo en al sociedad, que en muchas oportunidades se alimenta por el desconocimiento o ignorancia general sobre los mecanismos idóneos para participar en los asuntos públicos; es la participación dela ciudadanía en los temas públicos la vía idónea para intentar influir o incidir en políticas públicas, y por demás son los mecanismos institucionales diseñados para garantizar que la diversidad en opiniones, ideas y propuestas puedan ser canalizadas en términos de igualdad ante las autoridades, sean nacionales, estadales o regionales.
Todos los diccionarios y materiales sobre diversidad nos hablan que la misma hace referencia a diferencia o a la distinción entre personas, animales o cosas, a la variedad, a la infinidad o a la abundancia de cosas diferentes, a la desemejanza, a la disparidad o a la multiplicidad.
Distintas dimensiones de la diversidad:
· Diversidad cultural.
·Divesidad religiosa.
·Diversidad étnica.
·Diversidad sexual.
·Diversidad de gestión.
·Diversidad biológica o diversidad.
·Diversidad semántica.
·Diversidad socieconómica.
Reconocer la diversidad es un desafío, los ordenamientos jurídicos intentan contribuir a ello y la sociedad organizarse, informarse y formarse para exigir que la diversidad se convierta en un valor agregado y no en un factor de conflicto.
Para construir un concepto o para acercarnos y acercar a la ciudadanía a la comprensión de la diversidad es importante abordar y trabajar los siguientes términos:
1.Coexistencia.
2.Heterogeneidad.
3.Realidad.
4.Respeto - Reconocimiento.
5.Convivencia
6.Mensaje-Comunicación.
Estos términos permiten comprender la diversidad como una oportunidad para potenciar la “riqueza” de la sociedad.
La democracia se reconoce como el modelo de gobierno que garantiza la tolerancia y genera esperanza por un mejor futuro.
3.- Cohesión Social.
Al reconocernos como seres humanos, que convivimos o coexistimos en sociedad y que la misma se caracteriza por naturaleza en su diversidad, es que resulta importante explorar e identificar en cada comunidad, atendiendo a su propia realidad, aquellos elementos que coinciden y que permiten conectar unos con otros en un dinámica social propia, procurando que haya una unión donde ninguna característica se imponga sobre la otra.
Para identificar esos elementos que unen, es fundamental conocer el entramado de la relación social a través de la identificación de necesidad e intereses.
Buscar el equilibrio en la sociedad, exige garantizar que cada uno sea reconocido como individuo, que identifiquen los retos comunes y logren articular objetivos que los deben unir para lograr mayor bienestar común.
La búsqueda de ese equilibrio no es responsabilidad exclusiva de la sociedad, pero tampoco de los dirigentes políticos, es una responsabilidad compartida, ambos deben procurar ese equilibrio, lo que quiere decir que ambos son interdependientes en la tarea de garantizar la convivencia armónica de la sociedad.
La ONU [1] cuando habla de cohesión social, plantea que la misma es un “pegamento de la sociedad”, en consecuencia, para lograr ver ese equilibrio resulta fundamental identificar qué elementos, factores o valores se pueden asumir como pegamento social para potenciarlos adecuadamente y garantizar el equilibrio aspirado.
Ya el equilibrio en políticas públicas no se limita a lo económico, sino que la dinámica social global ha exigido que haya otros elementos que aborden las características cualitativas del ser humano en convivencia.
No resulta fácil definir cohesión social, es más no hay un concepto universalmente aceptado, el tema además, es objeto de muchas discusiones y por su generalidad, amenazado de ser manipulado dependiendo del actor social que haga uso del mismo.
En el año 2004 el Consejo de Europa [2] definió la cohesión social como:
“La capacidad de una sociedad para asegurar el bienestar de todos sus miembros, al minimizar las disparidades y evitar la polarización. Una sociedad cohesionada es una comunidad de individuos libres que se apoyan mutuamente y persiguen ciertos objetivos comunes a través de medios democráticos. “
Para el BID, Cohesión Social es:
“El conjunto de factores que contribuyen a establecer los equilibrios básicos entre los individuos de una sociedad, manifestándose a través del grado de integración económica, social, política y cultural.”
Para EuroSocial Cohesión Social [3] es:
Cohesión social debe entenderse como un atributo de las sociedades que implica la igualdad de oportunidades para que la población pueda ejercer sus derechos fundamentales y asegurar su bienestar, sin discriminación de ningún tipo y atendiendo a la diversidad. Desde una perspectiva individual, la cohesión social supone la existencia de personas que se sienten parte de una comunidad, participan activamente en diversos ámbitos de decisión y son capaces de ejercer una ciudadanía activa. La cohesión social también implica el desarrollo de políticas públicas y mecanismos de solidaridad entre individuos, colectivos, territorios y generaciones.
La búsqueda permanente del equilibrio, requiere de instituciones políticas que objetivamente asuman la responsabilidad de garantizarlo, que no quiere decir imponerlo. La sociedad necesita un orden mínimo, necesita regular esa relación que opera entre mayorías y minorías, a la hora de una consulta popular, en el momento de un proceso electoral, pero también en la dinámica social diaria.
El derecho y las leyes no son suficientes para lograr un orden social adecuado, son necesarias e indispensables, así como las instituciones políticas, pero si la sociedad no las reconoce, no confía en ellas, simplemente se va deteriorando los niveles de calidad en la convivencia, en esa coexistencia, y de no ser abordado con responsabilidad ese deterioro, sin duda, conduce a un quiebre o a una ruptura en las relaciones sociales que genera en un conflicto sin mediador/a objetivo/a para definir el equilibrio que en algún momento operó en la comunidad.
Es fundamental volver a poner al Ser Humano como centro de la búsqueda de ese equilibrio y más aún, retomar, reivindicar y reeducarnos en los principios que podríamos llamar primitivos u originarios y que están contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El hombre tuvo que buscar en esa Declaración, el instrumento para mantener la vigencia e imponer la tarea de encontrar–siempre- una referencia o guía para alcanzar el equilibrio social, en un marco de libertad, igualdad y justicia.
La cohesión social puede verse como un antídoto para evitar o prevenir el conflicto, pero para ello hay que entender no sólo la naturaleza del conflicto sino las herramientas de la comunidad para abordarlo y la capacidad para trabajar en conjunto en función de una solución que sea sostenible.
Madrid 28 de noviembre 2018
[1] ONU. 30 de enero 2012. Pespectivas de cohesión social: el pegamento que mantiene unida a la sociedad. Recuperado en: http://www.un.org/es/development/desa/news/policy/perspectivas-de-cohesion-social-el-pegamento-que-mantiene-unida-a-la-sociedad.html
[2] Menéndez Viejo, Lucía. .Analisis de cooperación europea para la cohesión social en américa latina. Documento de Trabajo No. 15. Instituto Universitario de Cooperación y Desarrollo. Enero 2010. Pág 29.
[3] Idem. Pág. 51